<Transcripciones> es una serie de pinturas que comenzó poco antes de la pandemia y continuó a lo largo de ella. Documenta una colección de momentos cotidianos, sueños y rincones, en la búsqueda del paisaje que se despliega en el habitar doméstico.
<Transcripciones> es una serie de pinturas que comenzó poco antes de la pandemia y continuó a lo largo de ella. Documenta una colección de momentos cotidianos, sueños y rincones, en la búsqueda del paisaje que se despliega en el habitar doméstico.
El conjunto de obras que integran la presente exposición patentizan la irrupción de Florencia Sciutto en el campo del arte con la quietud del fuego.
Una observación meticulosa y escrutadora de lo cotidiano, que partió de la exploración monocromática para lograr la maestría de la forma, da cuenta de una agenda de trabajo que persigue incansablemente objetivos superiores. La generación de texturas acompaña una propuesta táctil ¿cómo acariciar lo cotidiano?
La línea quiere romper el objeto, desjerarquizar lo que la visión documentalista ha sustancializado en narrativas visuales que la artista quiere problematizar. Como una llama que busca devorar esas jerarquías que el campo plástico ha establecido entre figura y fondo.
La simple vista no puede: la artista lo produce. Vemos la búsqueda ampliarse hacia la paleta más íntegra, nunca caótica, para armonizar esa desarticulación desde un lugar amable y vivaz.
Usar solo colores, eliminar el negro: en la senda de los impresionistas, apropiarse de la forma y generar los valores que evidencian ese material “del fondo”. Allí donde no miraríamos, ella nos invita a jugar. Todos los elementos aparecen. Hasta el soporte se hace patente.
Trabajar con la mínima materia posible: airear la composición y oxigenar lo que se está combustionando en la mirada. El soporte tiene, a su vez, cuerpo. La artista lo agradece y lo incorpora en su narrativa. Provoca una reflexión y un diálogo sobre él. Aparecen elementos reciclados, restos de obras anteriores, fondos de muebles, incluso los clavos preexistentes son convocados y transmutados en el diálogo que propone con las formas. Ese uso previo, esa característica que ahora da textura, es el material que se disputa. El mandato ambientalista de reutilizar es llevado más allá de sus propios límites: abre un diálogo entre épocas, entre obras y desplaza lo que ha sido dotado de sentido en los orificios del “buen gusto”. Si se distorsiona, se deforma y se accidenta, es porque ha irrumpido el deseo en la voluntad de la artista.
Con la determinación de pintar hasta lo que mostraba la computadora en el confinamiento, cuando además el espacio público estaba clausurado y los lugares donde proveerse de insumos cerrados por tiempo indeterminado, la obra y los gestos que involucra la presente exposición son una invitación a dejar estallar la representación que hayamos tenido del incendio que acabamos de sobrevivir.
Oriana Cosso
Texto de sala para la exhibición Transcripciones, CCNU, 2021.